Una vez que se apruebe su préstamo, estará listo para dar el paso final que lo llevará a la puerta de su nuevo hogar. El proceso de cierre intimida a muchos compradores de vivienda, pero no es tan complicado como podría pensar. De hecho, encontrar el hogar adecuado es mucho más difícil que cerrar el trato.

Haciéndolo oficial

El proceso de cierre comienza con la reunión del prestatario y el prestamista en presencia de un notario público. Esta es una persona autorizada para supervisar, crear o certificar contratos, escrituras y otros documentos legales. Al finalizar la firma, el notario público proporcionará su sello y firma, que certifica la identificación de todos los presentes y las firmas en la solicitud de préstamo.

Entregando el efectivo

Cuando se reúna con el prestamista para cerrar el préstamo, se le solicitará que presente su pago inicial y, si es necesario, los costos de cierre. Pregúntele a su prestamista sobre los métodos de pago aceptables, que pueden incluir un cheque de caja u otros fondos certificados. Si tiene una cuenta con el prestamista, se puede aceptar un cheque personal en algunas circunstancias.

Revisar los documentos de préstamo

Al cierre, esta será su última oportunidad para revisar los documentos del préstamo. Debe asegurarse de que todo sea exacto y según lo prometido, incluidas las tasas de interés y el plazo del préstamo. También es importante que confirme que los nombres y las direcciones son correctos, junto con otra información importante relacionada con el préstamo. Si algo es inexacto, ahora es el momento de hacer cambios. Nunca firme los documentos del préstamo hasta que todo esté perfecto.

Firme aquí por favor

Una vez que todo esté verificado y los documentos del préstamo sean aprobados por usted y el prestamista, es hora de firmar en la línea punteada. Lo creas o no, este es uno de los momentos más nerviosos para un comprador de vivienda. Sin embargo, si ha elegido la casa adecuada y se siente cómodo con su préstamo, también puede ser uno de los más emocionantes. Una vez firmados los documentos, el notario público colocará su sello y firma.

Es un trato hecho

El último paso en el proceso de cierre es un simple apretón de manos. La mayoría de los prestamistas y compradores de vivienda extenderán sus manos y, con una sonrisa, la persona que era solo un comprador de vivienda ahora es propietaria. ¡Ahora que es algo para sacudir! Con las llaves de su morada ahora firmemente en la mano, es hora de moverse y convertir su nueva casa en un hogar.